Me llama la atención el decreto que despenaliza la injuria, la difamación y la calumnia del ejercicio periodístico.

Una mal entendida libertad de expresión puede convertirse en un libertinaje sin límites. ¿Verdaderamente creemos que nuestro periodismo está preparado éticamente para actuar sin reservas?, o es una acción "populachera" de nuestro presidente para hecharse a los medios a la bolsa.

Criticar a los medios de comunicación es peligroso, porque son los entes y seres con la piel más delgada que existe. Ellos pueden criticar a quien sea –y ahora sin temor a violar la ley-, pero cuando se les critica, es uno acusado de antidemocrático y fascista represor de la libertad de expresión.

Ansío ver un trabajo de autocrítica por ejemplo en la revista Proceso, en el periódico La Jornada, pero no tengo muchas esperanzas. Como los beneficiados son los mismos medios de comunicación encargados de informarnos sobre lo bueno y lo malo que hace el presidente, dudo mucho que preparen notas, artículos, mesas de discusión etc, sobre este tema.

Cambiando de tema (bueeeno, ni tanto)

El asesinato del corresponsal de Televisa Amado Ramírez es COMO CUALQUIER ASESINATO un acto abominable.

¿Por qué se le dedica a este periodista un minuto de silencio en la Cámara de Diputados?

Mis condolencias a la familia de Amado, simplemente me llamó la atención que sea tan querido y respetado para que los Diputados de pie guardaran un minuto de silencio en su honor y no lo hagan por otras víctimas del mismo delito.