Tranquiiiiilos tranquilos mis estimados izquierdistas, no se apresuren a desinformar a la gente.
"No represión, no represión", gritan fervorosamente diputados e integrantes de la APPO tratando e insistiendo que se perciba la presencia de elementos de la Fuerza Pública en Oaxaca como intento de represión. No insistan en hacer creer que el uso de la Fuerza Pública es NECESARIAMENTE represión.
Aquí algunas aclaraciones:
Represión (Según la Real Academia de la Lengua): Acto, o conjunto de actos, ordinariamente desde el poder, para contener, detener o castigar con violencia actuaciones políticas o sociales.
Artículo 59 Fracción XLIV de la Constitución Política del Estado LIBRE Y SOBERANO de Oaxaca: Son facultades de la legislatura:
Ejercer las facultades que le otorga la Constitución de la República en relación a la Guardia Nacional;
Establecer tropas permanentes dentro del territorio del Estado;
Imponer derechos de tonelaje o de importación y exportación marítima, previo consentimiento del Congreso de la Unión;
Excitar a los Poderes de la Unión a que presten protección al Estado en los casos señalados en el artículo 122 de la Constitución Federal, aún en el caso de que los perturbadores del orden interior del Estado declaren que su acción no va en contra del Gobierno Federal.
Por su parte el Artículo 119 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice: Los poderes de la union tienen el deber de proteger a los estados contra toda invasion o violencia exterior. en cada caso de sublevacion o trastorno interior, les prestaran igual proteccion, siempre que sean excitados por la legislatura del estado o por su ejecutivo, si aquella no estuviere reunida.
(adicionado mediante decreto publicado en el diario oficial de la federacion el 25 de octubre 1993)
Personalmente, me gustaría ver políticos que asumieran los costos de tomar decisiones fuertes, en beneficio de una mayoría, la hisotria y su conciencia los juzgará, yo desde aqui los aplaudiré.

Hola, bienvenido (a).
Soy Alejandro Castro, oaxaqueño, 28 años, egresado de la Maestría en Análisis Político y Medios de Información y uno de tantos que en la busqueda de la resignificación de la política se rehusa a aceptar que la vocación de político se siga pisoteando. Dentro de mis aficiones e intereses se encuentra también el amplio mundo de la comunicación y el periodismo, por lo que en tu visita, podrás encontrar contenidos relacionados con estos temas. Espero tus comentarios.
A mi también me gustaría mucho.Yo como gobernante, digase Fox o digase Ulises, hubiera hecho uso de la fuerza pública desde hace buen rato, a partir de la segunda semana de desorden. De verdad.
El estado es el unico que puede administrar la justicia y la fuerza pública.
Yo llegaría hasta sus últimas consecuencias. Es imperdonable que dejen que sucedan este tipo de acontecimientos, cuando puedieran prevenirlos, y de no ser el caso, evitarlos. México lindo y querido.
El tema ya se escaló por la falta de patriotismo del presidente. [De acuerdo: pasaron los tiempos en que el presidente solucionaba todo, pero eso no quiere decir que el presidente no tenga responsabilidad en conflictos políticos y sociales y pueda ser decisivo para solucionarlos]. El mejor tiempo para solucionarlo era cuando estaba controlable, coincidentemente en la víspera electoral. Pero ¡que diantres iban a arriesgar la elección! Entonces no se trataba de “reprimir”, pero si de tomar algunas medidas impopulares. El gobierno no quiso meterse aduciendo que era problema de Oaxaca, pero la verdad es que, mi buen Alex, pensando en términos de real politik, tu querida Oaxaca está pagando el ver ganador a Felipe Calderón. El voucher está abierto, y la cuenta se está acumulando.
Lo que acabo de escribir se que le dio urticaria a las almas de derecha, pero no me interesa defenderlo: así es. Claro, presentará sus matices, pero no podemos ahora negar la responsabilidad de Fox, ni su intención electorera para no actuar.
La replica: “bueno, ya llegamos a este punto, no vale cazar culpables. Lo importante es solucionarlo”.
Fuerza publica o no fuerza publica. La ley está del lado de quien pugne por el uso de la fuerza. La ley pero no la política. Faltó un esfuerzo de coordinación política entre el gobierno federal, el de Oaxaca, y el perredismo, para acercar a los disidentes hace meses.
Por ganar una elección invitamos a una huésped por demás peligrosa a nuestra casa: la polarización. Por ella era difícil (pero no imposible) un esfuerzo de coordinación política en aquel entonces. Ahora ni lo pensemos.
No lo digo como izquierdista espantado ante el asomo de la represión; lo digo pragmáticamente: reprimir, o el uso de la fuerza pública para restablecer el orden constitucional (guarever), no solucionará el problema, ni siquiera a corto plazo. Lo recrudecerá.
Lo dije hace semanas y lo sostengo. El problema de Oaxaca existe, en gran medida, porque no hay un estadista en Los Pinos, hay un gerente.
Y en diciembre entrará un lider partidista, diputado de carrera; no un político con carrera ejecutiva.
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